|
Publicaciones
Las Revoluciones de Colores: poder blando e interdependencia en la Posguerra Fría, 2003-2005 Presentado en el IV Congreso Internacional de Seguridad y Defensa, 3 y 4 de noviembre de 2010, Fundación Euroárabe de Altos Estudios, Universidad de Granada.
En la presente comunicación se observan las “revoluciones de colores” en el espacio postsoviético como una reacción de los Estados Unidos a la recuperación de la política exterior rusa de gran potencia a partir de 1998. Esa reacción se produce en el marco de un planteamiento estratégico que goza de continuidad temporal y que asume la élite política norteamericana. Su objetivo es arbitrar las relaciones de poder en Eurasia, impedir el surgimiento de una gran potencia en ese espacio y controlar el flujo de los recursos energéticos globales.
El impulso de los Estados Unidos a estos procesos de cambio político por vías extra constitucionales se produjo en tres puntos de la región y en un marco temporal claramente identificable: Georgia (2003), Ucrania (2004) y Kirguistán (2005). Sólo alcanzaron su meta de cambiar a los gobiernos las “revoluciones” apoyadas por el gobierno norteamericano mientras que los procesos que no contaron con su ayuda fracasaron. La decisión en torno a en qué Estados intervenir se analiza tomando en cuenta su situación estratégica para los Estados Unidos y sus debilidades institucionales. Al mismo tiempo, en este trabajo se toma en cuenta el método de la intervención, que debía ser acorde con la idea fundacional de la Posguerra Fría, el “nuevo orden mundial.” La superpotencia pretendía que su credibilidad se juzgara en función de la defensa de valores como la democracia y los Derechos Humanos mediante el “poder blando.” En el caso de las “revoluciones de colores” este objetivo no fue conseguido.
|